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11 de Julio

Nuestro último concierto de la gira

Hoy nos enfrentamos a nuestro último compromiso en ésta gira. Tenemos que viajar desde Tokyo a Gifu para actuar en el Salamanca Hall, y lo vamos a hacer en el medio de transporte que más ganas tenía de probar: el “tren bala”, o como lo llaman en Japón el JR Shinkansen.

Impresionante verles pasar en la estación y sentir el golpe del aire e impresionante viajar en ellos

Tren Bala

La verdad es que viajas a 300 km/h con la sensación de que estas parado. Se que eso es lo habitual en la alta velocidad, pero es que los japoneses la tienen desde hace mas de 40 años (la primera línea es de 1964) y han desplazado en esos 40 años mas de 6.000 millones de pasajeros, es decir  toda la población terrestre en estos momentos.

El viaje resulta extremadamente confortable, mucho mejor que en un avión (hay mucho más sitio en el asiento) y sin el peligro de los ”baches aéreos”

Interior Tren

Bueno pues así de cómodos y relajados llegamos a Gifu y de ahí al Salamanca Hall, el auditorio de esta ciudad hermanada con Salamanca, como resulta evidente por el nombre del auditorio. Que, además tiene una copia de la puerta de la catedral de esta ciudad castellana.

Salamanca Hall

Al llegar una comida en una caja. Ya lo había comentado antes, en Fukui ya probamos la “comida en caja”. En Gifu, también lo hicimos. Con tanto viaje  desplazamiento no daba tiempo a acercarnos a ningún restaurante a comer. Así que nos trajeron la comida al propio auditorio. Aquí tienen la foto  de una de esas cajas. Que por cierto, estaba muy rica.Caja de comida

Nuestro último concierto fue perfecto. Todo salió como debía salir. Un auditorio extraordinario por su belleza y su acústica, el público llenó la sala, se mostraron entusiasmados con el concierto y casi no nos dejan salir de tantos aplausos. La verdad es que un magnífico final de gira.

Gifu

Tras el concierto los últimos minutos para  las fotos del recuerdo y ya se formaron los dos grupos para la vuelta. Uno de ellos volaba por Frankfurt y el otro, en el que iba yo por París.

Las pocas horas que nos quedaban en Japón las pasamos viajando en tren Bala camino de Osaka y en un hotel del aeropuerto internacional de Kansai, ya que nuestro avión partía el domingo día 12 a las 11,50.

Un vuelo largo (por qué siempre los vuelos de vuelta se nos hacen más largos) con todo el mundo cansado pero feliz de la experiencia que habíamos tenido en nuestra gira a Japón. Por cierto, 10.000 km. después, al llegar a este mundo occidental nuestro, nos volvimos a encontrar con las interminables colas en los controles de seguridad del aeropuerto Charles de Gaulle de París. Mientras esperábamos nuestro turno, armados de paciencia y un poco de resignación, recordábamos cuál diferente era todo eso en los aeropuertos de Japón, incluidos los gestos y actitudes de los encargados de la seguridad.