euskara | inicio
El Programa

La BOS interpretará piezas de su repertorio más alguna novedad. ver más +

6 de Julio

California no es compatible con Japón

Los aventureros lectores de esta pequeña crónica sobre Japón se habrán dado cuenta que la misma se quedó misteriosamente suspendida el segundo día de gira.  La razón no es que el que suscribe no tuviese nada que contar. Todo lo contrario. Lo que ha sucedido es que mi Macbook (producto Apple que como indica su documentación está montado en China pero diseñado en California) dejó misteriosamente de funcionar el cuarto día de la gira. Yo que siempre he explicado a todo el mundo que me quería oir (y también a algunos que no) las maravillas de este ordenador, de su sistema operativo y su fiabilidad, me encontré compuesto y sin novia en mitad de una gira.  Simplemente se negó a arrancar.

Ahora ya se lo que paso: el disco duro se rompió. Así que no sólo he pasado el resto de la gira desconectado del mundo, sino que perdí todos los datos que tenia en el mismo y de los que no había hecho copia de seguridad. Incluyendo, claro está, las fotos realizadas en la gira hasta ese momento.  Así que voy a tener que usar mi memoria y alguna foto que iré robando a mis compañeros de viaje para ilustrar los primeros días de este cuaderno de viaje.

¿Un auditorio de "barrio"?

Como les comentaba en la crónica del día 5, el Musashino Shimin Bunka Kaian es un auditorio situado en un barrio residencial de Tokio. Dado el tamaño la capital japonesa, un barrio es como una población de tamaño medio de las que nos podemos encontrar por el entorno. No es un auditorio espectacular, como el resto de los que estamos conociendo (o vamos a conocer) en la gira. Pero para sí lo quisieran muchos municipios grandes del País Vasco. Hoy es lunes así que la hora del concierto es un poco más tarde, a las 19,00 con lo que llegaremos mas allá de las 12,00 horas de la noche al hotel. Creo que vamos a conocer Japón desde las ventanillas de los transportes públicos que usamos porque no tenemos tiempo para nada mas.

El auditorio se lleno de un público (1.354 plazas) entusiasta que disfrutó del concierto y que nos hizo interpretar todas las propinas preparadas y por el nivel de aplausos y entusiasmo casi no hace improvisar alguna más.

Después del concierto otros 90 minutos de autobús (para las “distancias cortas” nos movemos en autobuses) hasta el hotel y a prepararnos para el viaje del día siguiente. Otro viaje en avión hasta la ciudad  Fukuoka en la que vamos a actuar en un auditorio que es referencia obligada en todos los libros de arquitectura del mundo.